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No cesan los reclamos por las escuelas cerradas: “Las maestras corrigen deberes de los chicos en la plaza”
Miércoles, 29 Agosto 2018 20:35

No cesan los reclamos por las escuelas cerradas: “Las maestras corrigen deberes de los chicos en la plaza”

Esta vez papás de la Escuela 23 de Villa Astolfi pidieron que se aceleren los trabajos en instalaciones de gas, luz y los pozos ciegos. Hace más de 20 días que sus hijos no pueden ir a clases.

Los reclamos para que se aceleren las intervenciones en las escuelas que aún permanecen cerradas en Pilar por problemas edilicios, no cesan.


Esta vez, fue el turno de un grupo de padres pertenecientes a la comunidad educativa de la Escuela 23 “José Hernández”, de la localidad de Villa Astolfi, quienes se manifestaron para pedir que lleguen las mejoras y sus hijos puedan volver a las aulas.


La institución forma parte del listado de establecimientos que fueron cerrados por presentar problemas en las instalaciones de gas, electricidad, dificultades en los pozos ciegos, filtraciones en los techos entre otras averías.


Según señalaron los padres de los alumnos, “hace casi un mes que los chicos no van a la escuela”, por lo que insistieron en que se acelere la llegada de los arreglos.


Mientras tanto, una imagen que duele y preocupa a los papás: sus hijos del lado de afuera del portón de ingreso, a la espera de poder volver a ocupar sus pupitres.


“No hemos visto que llegaran los arreglos. Literalmente la escuela se cae a pedazos”, dijo Joaquín Domínguez, uno de los padres congregados en el establecimiento en la mañana de este miércoles.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Mientras siguen esperando, cada tanto se acercan a una librería de la zona para retirar las fotocopias que las maestras dejan con actividades y trabajos prácticos para “no perder la continuidad pedagógica”.


“Las fotocopias las retiramos, los chicos completan lo que llegan a entender y por Whatsapp las maestras nos avisan para que nos juntemos en la Plaza para que ellas puedan corregir las tareas”, dijo una de las mamás.  


Sin embargo, esa operatoria también se vuelve dificultosa ya que son los padres, con las herramientas que tienen y como pueden, los que deben explicar las tareas.


“Muchas veces, lo que no entendemos no nos permite ayudar a nuestros hijos para completar las actividades”, se lamentó otra de las mujeres que se dio cita en la puerta de la institución.


“Eso nos hizo estar hoy acá. Porque tenemos que luchar por los derechos de nuestros hijos”, cerraron.